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Artículos de empresas de climatización y saneamiento

10 consideraciones técnicas a tener en cuenta en la selección e instalación de equipos de aerotermia

por Héctor Hernán, Responsable de producto de Aerotermia en Daikin AC Spain 19 de noviembre, 2020 Reportajes comentarios Bookmark and Share
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Si analizamos el mercado detenidamente, se puede observar, sin mucho esfuerzo, que cada vez con mayor frecuencia se hace uso de bombas de calor aerotérmicas para la climatización y producción de agua caliente sanitaria (ACS), especialmente si su uso es residencial. Y esto, no es fruto de una casualidad, sino de la ingente cantidad de ventajas que presentan respecto a los sistemas de calefacción convencionales, basados en la combustión. Ante tal crecimiento, cada vez más profesionales se suman a la especificación e instalación de este tipo de tecnología. Es por ello, que este artículo recoge de forma resumida, algunos de los aspectos técnicos más importantes a la hora de diseñar y ejecutar correctamente una instalación de aerotermia.

1. Selección de la unidad exterior
Para poder seleccionar la unidad correctamente, es muy importante tener claras dos condiciones. La primera son los elementos terminales con los que se va a trabajar (suelo radiante, fancoils, radiadores, etc), ya que condicionarán la tecnología de bomba de calor empleada. Y por otra parte, la potencia térmica requerida en la instalación. En este punto es muy importante recordar que los equipos suelen traer una resistencia de apoyo para las horas más frías del año y como seguridad para algunos procesos internos de la máquina, por lo que nuestro consejo es que no se deben sobredimensionar las unidades para trabajar el 100% de las horas sólo con bomba de calor. Si se hace esto, la etapa mínima del inverter se estaría elevando lo que llevaría a un funcionamiento On/Off de la unidad en épocas intermedias. Lo ideal, es que la resistencia tan solo aporte entre un 3 y un 5 por mil de la energía aportada por el sistema, lo que representa muy pocas horas de funcionamiento al año y un par de decenas de euros de gasto en efecto Joule.

2. Selección de la unidad interior
Dentro de la tipología de unidades interiores, se debe discernir entre las que son capaces de acumular o producir agua caliente sanitaria (ACS) y las que necesitan de un depósito independiente para poder llevar a cabo esta función. Éstas últimas son ideales para ubicaciones con poco espacio (especialmente altura) debido a sus reducidas dimensiones. Si atendemos a las primeras, se debe prestar atención al volumen que son capaces de suministrar a una temperatura de referencia (p.e. 40ºC) y si admiten la posibilidad de bivalencias para hibridación con otro tipo de energías.

3. Consideraciones técnicas unidad exterior e interior
Además de los puntos comentados anteriormente, hay otros aspectos que no se deben descuidar. Aplican tanto para exteriores como interiores. Se debe buscar una ubicación que respete las distancias mínimas descritas en los manuales, tanto para garantizar el correcto funcionamiento como mantenimiento. Deben ubicarse en lugares donde los niveles de ruido no sean molestos para las personas. Finalmente, prestar atención a las posibilidades de integración arquitectónica (huella de instalación y altura) así como a los niveles de eficiencia energética de las unidades.

4. Hibridación con otro tipo de energías
En caso de disponer o querer instalar otro tipo de energías complementarias (p.e. solar térmica o fotovoltaica) puede ser interesante fijarse en unidades que ya traigan de serie un sistema de gestión para este tipo de fuentes de energía. Por ejemplo, nuestros hidrokits compact vienen preparados para trabajar con energía solar térmica drain-back y con posibilidad de sistemas de apoyo térmico presurizados. Además, incorporan el protocolo SmartGrid en la propia PCB de la unidad, que habilita una gestión inteligente, permitiendo acumular el excedente fotovoltaico en forma de calor (agua contenida en el depósito) para posteriormente cederlo al sistema de calefacción en las horas de mayor demanda.

5. Interconexión entre unidad exterior e interior
Si la interconexión es con gas refrigerante, hay que cerciorarse de que la sección de las tuberías, así como, las distancias máximas y mínimas establecidas en los manuales de instalación se encuentran dentro de los valores proporcionados por el fabricante. Si la interconexión se realiza con agua, es necesario prestar atención a la presión que tenemos disponible en la bomba, así como al aislamiento de las tuberías y accesorios según normativa (R.I.T.E.) para evitar condensaciones y pérdidas de rendimiento globales.

6. Garantizar caudal y volumen de la instalación
Todo equipo de aerotermia necesita un caudal y volumen mínimo para su correcto funcionamiento. Esto es debido a que en una operación de desescarche, al ser realizada por una inversión en el ciclo frigorífico, la energía utilizada para derretir el hielo de la batería de la unidad exterior proviene de la instalación, concretamente del agua que trasiega por la misma. Si la cantidad de energía (agua) o la velocidad con la que se transfiere (caudal) no son suficientes, puede llegar a ocasionar una avería irreversible en los equipos. Es por ello, que puede ser necesaria la instalación de válvulas de presión diferencial y depósitos de inercia para poder garantizar la seguridad de las unidades.

7. Otros aspectos hidráulicos
Se deben instalar tomas para drenaje en todos los puntos bajos del sistema para permitir el vaciado completo del circuito de agua, así como asegurar el correcto desagüe de los condensados que puedan producirse durante el funcionamiento del equipo.
Debe comprobarse que las capacidades de los vasos de expansión, tanto para el circuito de calefacción como de ACS, son suficientes para el volumen de agua contenido en ambos sistemas.
Y, no olvidar que, la calidad del agua cumple con los requisitos indicados en la Directiva Europea 98/83/CE como la normativa nacional/local y el uso de tuberías con barrera de oxígeno en caso de tuberías plásticas.

8. Instrumentación
Es una práctica muy recomendable el uso de manómetros, termómetros, caudalímetros, purgadores, válvulas de equilibrado, filtros, aditivos, etc. Los 3 primeros, ayudan a detectar y localizar cualquier tipo de problema que pueda surgir en la instalación en un solo vistazo. Los elementos restantes, ayudar a garantizar el correcto funcionamiento de las instalaciones y a prolongar su vida útil.

9. Protecciones eléctricas y sección de cables
Hay dos principales elementos que tienen un potencial de demanda de corriente muy elevado. Son el compresor y la resistencia de apoyo. Es importante cerciorarse de que la sección de los conductores utilizados y las protecciones eléctricas escogidas son las correctas, ya que pueden diferir en gran medida de unas unidades a otras. Todas estas protecciones vienen definidas en los manuales de instalación.

10. Control de las unidades
Finalmente, otro aspecto que tiene gran relevancia es cómo se van a controlar las unidades, y éste, está más íntimamente relacionado con las necesidades del usuario final. ¿Es requisito un control remoto vía APP? ¿O simplemente un termostato maestro que comande la temperatura de la vivienda? ¿Quizá incluso una integración domótica de todos los componentes de la instalación? ¿Y qué puedo hacer como usuario con estas diferentes formas de gobernar el equipo? Todo esto son aspectos que hay que tratar y tener claros siempre antes de realizar la instalación con el fin de evitar no cumplir las expectativas del propietario.

Más información: www.daikin.es

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