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La optimización del suministro eléctrico permitió ahorrar más de 8.100 euros anuales sin realizar obras ni detener la actividad comercial.
Un supermercado ubicado en Rota ha logrado reducir un 10,3% su consumo energético anual mediante la implantación de sistemas de gestión inteligente de la energía desarrollados por ista. La actuación ha permitido un ahorro superior a 8.100 euros anuales, equivalentes a unos 675 euros al mes, sin necesidad de realizar obras ni interrumpir la operativa del establecimiento.
El centro comercial, con una superficie de 3.800 m² y servicio operativo las 24 horas del día, afrontaba elevados consumos asociados a climatización, iluminación, sistemas HVAC y cámaras frigoríficas. Según datos de Asedas, la factura eléctrica representa el segundo mayor coste operativo de un supermercado, situándose entre el 2% y el 4% de la facturación total.
La reducción del consumo se consiguió mediante la instalación de EnerPilot, un dispositivo de gestión energética que actúa sobre el cuadro eléctrico del edificio. El sistema realiza funciones de filtrado de armónicos, estabilización de voltaje y equilibrado de fases para optimizar la calidad del suministro eléctrico y minimizar sobrecargas o pérdidas de energía.
Según explica Eduardo Echarren, la solución se implantó sin afectar al funcionamiento continuo del supermercado. El objetivo era mejorar la eficiencia energética mediante una gestión más precisa de los equipos y recursos eléctricos, manteniendo la actividad ininterrumpida del establecimiento.
El sistema EnerPilot corrige distorsiones generadas por cargas no lineales habituales en este tipo de instalaciones, como iluminación LED o variadores de frecuencia. Estas alteraciones pueden provocar sobrecalentamientos, averías prematuras y pérdida de eficiencia en motores y maquinaria frigorífica.
La mejora en la calidad de la energía no solo reduce el consumo eléctrico, sino que también contribuye a prolongar la vida útil de equipos críticos como compresores, motores y sistemas de refrigeración. Según la compañía, esta optimización reduce incidencias técnicas y costes de mantenimiento asociados a averías.
El proyecto se completó con la implantación de MinuteView, una herramienta de monitorización en tiempo real que permite supervisar consumos energéticos por zonas y detectar anomalías operativas o consumos innecesarios. La plataforma integró además la medición de agua para facilitar una gestión más eficiente de los recursos del establecimiento.
La combinación de ambas soluciones permitió evitar la emisión de 10 toneladas de CO₂ anuales, según los datos facilitados por la compañía. Además, el supermercado implementó el sistema bajo un modelo de servicio en formato arrendamiento, sin inversión inicial.
Este esquema permitió que la cuota mensual quedara por debajo del ahorro económico generado por la reducción del consumo energético, facilitando un retorno de inversión inmediato.
Desde el área de mantenimiento del establecimiento destacan que la monitorización continua facilita un mayor control sobre el uso de la energía y permite verificar diariamente los resultados obtenidos en términos de ahorro y rendimiento operativo.