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La empresa Bosch anticipa que la estrategia térmica desde el inicio del ejercicio será clave para reducir costes, mejorar la competitividad y avanzar en los objetivos de descarbonización.
En un contexto marcado por la volatilidad energética, la presión regulatoria y los objetivos de descarbonización, Bosch Comercial e Industrial pone el foco en la planificación energética de 2026 como una palanca estratégica para el ahorro en empresas e industrias. Plantear desde el inicio del ejercicio una estrategia térmica eficiente permite abordar la planificación con una visión a medio plazo, optimizando costes, reduciendo riesgos operativos y avanzando en los compromisos de descarbonización.
Desde la compañía subrayan que la energía térmica continúa siendo el principal vector de consumo energético en la industria y el sector terciario, por lo que su gestión eficiente resulta determinante para avanzar hacia modelos más eficientes y sostenibles sin comprometer la competitividad.
1. Diagnóstico energético integral
Antes de acometer cualquier inversión, es fundamental realizar un análisis detallado de los consumos térmicos actuales, los perfiles de demanda y los puntos críticos de ineficiencia. Este diagnóstico permite priorizar actuaciones con mayor retorno económico y energético.
2. Hibridación y electrificación progresiva de los sistemas térmicos
La planificación energética para 2026 debe contemplar la evolución progresiva de los sistemas térmicos hacia modelos más eficientes y con menor impacto ambiental. La combinación de tecnologías eléctricas y convencionales dentro de una misma instalación permite reducir emisiones y consumo energético sin comprometer la continuidad operativa. Este enfoque facilita la adaptación de los sistemas existentes, evita sustituciones completas inmediatas y sienta las bases para una descarbonización gradual, flexible y alineada con las necesidades reales de la industria y el sector terciario.
3. Digitalización y control inteligente
La incorporación de sistemas de monitorización y gestión energética facilita el control en tiempo real, la detección de desviaciones y la optimización continua del rendimiento térmico de las instalaciones.
4. Anticipación normativa y acceso a ayudas
Planificar con antelación permite a las empresas adaptarse a futuras exigencias regulatorias, así como maximizar el aprovechchamiento de fondos y programas de incentivos vinculados a la eficiencia energética y la descarbonización.