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El autoconsumo eólico y solar permite teletrabajar en zonas rurales aisladas con energía autónoma, reduciendo dependencia de la red y emisiones.
El avance del teletrabajo y las políticas de sostenibilidad energética está impulsando nuevas soluciones para garantizar el suministro eléctrico en viviendas alejadas de la red. En este contexto, los sistemas híbridos de autoconsumo basados en energía eólica y solar se perfilan como una alternativa para mantener actividad profesional en entornos rurales aislados.
La disponibilidad de electricidad e internet se ha convertido en un requisito básico para trabajar a distancia. Sin embargo, en muchas áreas rurales o ubicaciones remotas el acceso a la red eléctrica puede ser limitado o inexistente, lo que obliga a recurrir a sistemas de generación autónoma.
El trabajo en remoto implica un consumo eléctrico doméstico adicional, asociado a equipos informáticos, iluminación, climatización y dispositivos electrónicos.
En viviendas aisladas, cubrir esta demanda requiere soluciones que permitan generar, almacenar y gestionar la energía de forma autónoma. Una de las opciones es la instalación de sistemas híbridos de generación renovable, que combinan aerogeneradores y paneles solares fotovoltaicos.
Según explica Juan de Dios de Bornay, CEO de Bornay, este tipo de instalaciones puede proporcionar energía suficiente para mantener la actividad laboral diaria en entornos sin conexión a la red.
Un ejemplo de instalación para una vivienda sin acceso a la red eléctrica puede incluir:
Esta combinación permite generar electricidad mediante viento y radiación solar, almacenar la energía en baterías y mantener el suministro incluso durante la noche o en días con baja producción renovable.
Las instalaciones híbridas renovables no se limitan al ámbito residencial. También se emplean en distintos proyectos situados en ubicaciones remotas o sin infraestructuras eléctricas.
Entre las aplicaciones más habituales se encuentran:
Según la empresa, este tipo de soluciones se ha utilizado en proyectos internacionales como estaciones meteorológicas, instalaciones agrícolas o sistemas de telecomunicaciones en zonas de difícil acceso.
Los sistemas híbridos que combinan energía solar y eólica ofrecen varias ventajas operativas para ubicaciones aisladas:
Además de mejorar el acceso a la energía, estas soluciones pueden contribuir a reducir la huella de carbono asociada al consumo eléctrico, en línea con las estrategias de descarbonización empresarial y digitalización del trabajo.