Empresas Premium
Empresas Premium
La energía juega un papel fundamental en las sociedades avanzadas, como bien pudimos comprobar durante el gran apagón de hace varios meses. La clave no es solo garantizar el suministro, que también, sino construir un sistema robusto y autónomo. En este contexto, que además corre en paralelo a una transición energética acelerada y a un panorama de amenazas geopolíticas crecientes, disponer de tecnologías propias es esencial para asegurar nuestras competitividad e independencia. Hablamos de almacenamiento energético para diferentes usos, más industriales, que nos permita absorber picos de generación renovable y compensar la volatilidad del mercado energético. Pero también nos referimos a baterías avanzadas en aplicaciones estratégicas para nuestras economías. Europa debe posicionarse y tener un rol protagonista en este campo.
Los últimos años han evidenciado que la dependencia de terceros países en materias primas críticas, componentes de baterías o tecnología industrial puede conducirnos a un cuello de botella con impacto económico masivo. Por eso, Europa ha decidido impulsar una cadena de valor completa, que incluya desde la extracción y procesado de materiales hasta el reciclaje, pasando por la fabricación de celdas y su integración en aplicaciones industriales. Y es que disponer de una cadena de valor sólida es indispensable para reducir riesgos de suministro y blindar nuestra competitividad. En el fondo, hablamos de soberanía industrial: quien controla las baterías controla buena parte de la economía electrificada.
El vehículo eléctrico fue la puerta de entrada, y de hecho así lo demuestran la enorme cantidad de eventos relacionados. Nosotros, con Battery & ES Tech Europe, hemos decidido centramos en ámbitos que explican la gran expansión del sector y su rápido crecimiento económico a nivel europeo. Hablamos de drones profesionales, robótica colaborativa, maquinaria agrícola autónoma, sistemas médicos avanzados, logística automatizada, centros de datos asociados a Inteligencia Artificial, movilidad marítima ligera o soluciones ferroviarias y aeroespaciales. Todas estas aplicaciones requieren baterías seguras, eficientes y de alta densidad energética. Este abanico abre nuevas oportunidades y Europa puede ser líder, especialmente en sectores estratégicos y de alto valor añadido, evitando una excesiva dependencia de terceros actores como los asiáticos o Estados Unidos.
El almacenamiento y las baterías definirán la economía europea en el siglo XXI. Solo el segmento del almacenamiento industrial rondará los 150.000 millones de euros en la próxima década, lo que lo sitúa al nivel de los grandes mercados tecnológicos globales. Europa ya avanza hacia más de 1.000 GWh de capacidad productiva en 2030, consolidando su posición como segundo productor mundial. Esto implica creación de empleo cualificado, atracción de inversión en I+D y refuerzo del tejido industrial en sectores clave para la transición energética, la digitalización y la seguridad de suministro. Para la economía europea, este sector no es solo una oportunidad: es estratégico, en la medida en que representará a futuro uno de sus motores industriales.
Las baterías avanzadas son auténticos sistemas de ingeniería. No hablamos únicamente de mejoras químicas: integran materiales avanzados, electrónica de potencia, software, sensores y diseño térmico sofisticado. Gracias a esto ofrecen alta densidad energética, mayor eficiencia incluso en condiciones extremas, una vida útil prolongada y estándares de seguridad mucho más exigentes. En sectores como la maquinaria pesada, el equipamiento médico o la tecnología satelital, por poner algunos ejemplos concretos, la batería ya no es un componente más: define el producto, ya que condiciona sus prestaciones, su autonomía, sus certificaciones y su viabilidad comercial.
El salón, que se celebrará el 8 y 9 de septiembre en Fira de Barcelona, nace precisamente para articular este nuevo ecosistema europeo del almacenamiento energético. Nuestro objetivo es convertirnos en una plataforma industrial que reúna a los principales actores, tanto a nivel empresarial como de centros de investigación, administraciones públicas y asociaciones estratégicas. Durante dos días el sector en su conjunto podrá compartir innovación, visiones de futuro y oportunidades de negocio, lo que nos convertirá en un punto de encuentro que impulsará alianzas, acelerará proyectos y reforzará el liderazgo europeo en este ámbito. Y es que creemos que un evento como Battery & ES Tech Europe es muy necesario en un momento en el que el continente busca consolidar su soberanía energética.