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La rehabilitación de segundas residencias permite mejorar eficiencia energética y confort sin perder el carácter original de viviendas heredadas.
El inicio de un nuevo año suele venir acompañado de decisiones orientadas a mejorar la calidad de vida y el confort en el hogar. En este contexto, la reforma de viviendas, especialmente de segundas residencias, se consolida como una oportunidad para avanzar en eficiencia energética, reducir consumos y preparar los inmuebles para las exigencias normativas futuras.
Este enfoque centra el sexto y último capítulo de la serie Guías de segundas residencias de Bosch Home Comfort, que pone el foco en viviendas antiguas, heredadas o utilizadas como refugio familiar, que requieren una actualización técnica sin renunciar a su identidad arquitectónica.
Las casas con historia presentan un valor emocional y constructivo singular, pero también suelen arrastrar deficiencias térmicas, aislamientos insuficientes, humedades o sistemas de calefacción obsoletos. Abordar su reforma implica ir más allá de la estética y priorizar el comportamiento energético del edificio, actuando sobre la envolvente y las instalaciones.
La rehabilitación eficiente comienza por el aislamiento térmico y acústico, la sustitución de carpinterías y la modernización de los sistemas de climatización. En viviendas antiguas, cada estancia presenta comportamientos térmicos distintos, lo que exige soluciones adaptadas que mejoren el confort sin alterar la estructura original.
En este proceso, tecnologías como la aerotermia se posicionan como una alternativa relevante, especialmente en entornos rurales donde aún es habitual el uso de calderas de gasóleo. Las bombas de calor aerotérmicas aprovechan la energía del aire exterior para calefacción y refrigeración, alcanzando altos niveles de eficiencia y reduciendo emisiones. Además, pueden integrarse en sistemas existentes de radiadores o suelo radiante, minimizando la necesidad de grandes intervenciones.
En esta línea se sitúan equipos como las bombas de calor Compress 5800i AW o Compress 2000 AWF, desarrolladas por Bosch Home Comfort, que incorporan funcionamiento silencioso y conectividad digital mediante aplicaciones de control remoto. Estas prestaciones facilitan la gestión eficiente del confort, incluso a distancia, optimizando el uso energético en viviendas de ocupación intermitente.
La reforma de segundas residencias también permite planificar a largo plazo. Actuaciones como la sustitución de sistemas térmicos antiguos por soluciones híbridas, la incorporación de ventilación mecánica con recuperación de calor o la integración con instalaciones solares contribuyen a revalorizar el inmueble y alinearlo con los objetivos europeos de descarbonización del parque edificatorio para 2050.
Cada vivienda rehabilitada con criterios de eficiencia representa un avance en la transición energética, pero también una forma de preservar el patrimonio residencial, adaptándolo a las necesidades actuales. Reformar una casa antigua no implica romper con su pasado, sino prolongar su vida útil, combinando memoria, confort y tecnología.