Empresas Premium
Empresas Premium
APPA Renovables reclama electrificación, almacenamiento y gases renovables para reducir la dependencia energética exterior.
La Asociación de Empresas de Energías Renovables, APPA Renovables, ha advertido de que la inestabilidad geopolítica y energética internacional vuelve a poner de manifiesto la necesidad de reforzar la seguridad energética de España mediante soluciones autóctonas, competitivas y descarbonizadas.
En este contexto, la organización plantea un conjunto de medidas urgentes orientadas a reducir la dependencia de combustibles fósiles importados. Entre ellas destaca electrificar más demanda energética, reducir la fiscalidad sobre la electricidad, acelerar el despliegue del almacenamiento energético y reforzar el desarrollo de biocarburantes y gases renovables.
Según José María González Moya, director general de APPA Renovables, las crisis energéticas vinculadas a conflictos internacionales evidencian la vulnerabilidad de los sistemas energéticos dependientes de importaciones. En su opinión, la solución pasa por impulsar las energías renovables y eliminar las barreras que limitan su despliegue.
La seguridad energética se ha convertido en una prioridad económica e industrial tras episodios recientes de inestabilidad internacional, como la invasión de Ucrania o las tensiones en Oriente Medio. Estos acontecimientos han demostrado el impacto de la dependencia de combustibles fósiles importados en los precios de la energía.
En el caso de España, aunque el país ha incrementado de forma significativa su capacidad de generación renovable, mantiene todavía una elevada dependencia del gas en diversos usos de la economía.
En 2025, la demanda eléctrica nacional alcanzó 255,8 TWh, mientras que la demanda convencional de gas natural destinada a hogares, comercios e industria se situó en 231,8 TWh. Este volumen equivale aproximadamente al 90% del consumo eléctrico del país.
Además, una parte relevante de la electricidad sigue dependiendo del gas fósil: el 16,8% de la generación procede de ciclos combinados y el 5,7% de cogeneraciones, lo que significa que más del 20% de la electricidad está vinculada al uso de gas importado.
Frente a esta vulnerabilidad estructural, las energías renovables han demostrado su capacidad para reducir los costes del sistema eléctrico y limitar la exposición a los mercados energéticos internacionales.
Según datos del mercado mayorista OMIE, el precio medio del mercado diario en España fue de 16,41 €/MWh en febrero de 2026, frente a 71,67 €/MWh en enero de 2026 y 108,31 €/MWh en febrero de 2025. Diversas fuentes del sector sitúan este dato como el febrero más barato registrado y el segundo mes más económico de la serie histórica del mercado eléctrico español.
Para APPA Renovables, estos resultados reflejan el impacto directo de una mayor presencia de generación renovable en el sistema, que contribuye a abaratar la electricidad, mejorar la estabilidad del mercado y reducir la dependencia del gas fósil.
La asociación propone un paquete de medidas a corto plazo orientado a mejorar la competitividad y resiliencia energética del país. Entre las prioridades destaca la reducción de la carga fiscal sobre la electricidad, al considerar que penaliza el vector energético que debería ganar peso en la economía.
Actualmente, más del 75% de la electricidad generada en España es descarbonizada, sumando aproximadamente un 55% de origen renovable y un 20% de energía nuclear, lo que refuerza su papel estratégico para disminuir la dependencia de combustibles importados.
Asimismo, APPA Renovables reclama:
En este último ámbito, la asociación considera que el bombeo hidráulico debe desempeñar un papel clave como infraestructura estratégica para almacenar energía renovable y gestionar la variabilidad del sistema eléctrico.
APPA Renovables advierte de la importancia de mantener y reforzar la capacidad hidráulica gestionable, especialmente en un contexto de mayor penetración de energías renovables variables.
Las instalaciones hidroeléctricas, y en particular las de bombeo, aportan almacenamiento energético, regulación del sistema y seguridad de suministro, elementos esenciales para garantizar la estabilidad del sistema eléctrico.
Por ello, la asociación defiende que las decisiones relacionadas con concesiones hidráulicas y nuevos proyectos deben considerar su valor estratégico para la seguridad energética nacional.
La organización también reclama mayor desarrollo de las llamadas “moléculas renovables”, especialmente en sectores donde la electrificación resulta más compleja.
En el ámbito del transporte, los biocarburantes renovables pueden contribuir a reducir la dependencia de combustibles fósiles, especialmente en segmentos difíciles de electrificar a corto plazo.
En paralelo, APPA Renovables solicita una apuesta más decidida por el biogás y el biometano. Actualmente, solo el 0,15% del gas consumido en hogares e industrias procede de fuentes renovables, una cifra muy por debajo del potencial estimado.
Diversos estudios sitúan el potencial de producción de biometano en España por encima de 40 TWh en 2030, volumen equivalente aproximadamente al 17% de la demanda convencional actual de gas.
Además de reducir importaciones energéticas, el biometano permite valorizar residuos, generar actividad económica en el territorio y fomentar la economía circular.
Para APPA Renovables, España dispone de recursos naturales, tecnología y tejido empresarial suficientes para convertir la seguridad energética en una ventaja competitiva.
No obstante, la asociación subraya que este objetivo requiere políticas fiscales, regulatorias e industriales coherentes que acompañen el crecimiento del sector renovable y eliminen barreras que aún limitan su desarrollo.