Empresas Premium
Empresas Premium
La digitalización y la eficiencia energética redefinen la climatización en 2026, con sistemas más conectados, sostenibles y centrados en el usuario.
La digitalización ha supuesto un punto de inflexión en el sector de la climatización. La necesidad de mejorar la eficiencia energética, optimizar consumos, garantizar una mejor calidad del aire interior y dotar a las instalaciones de mayor capacidad de adaptación está acelerando la transformación de los sistemas HVAC.
Los equipos del futuro deberán combinar tecnología avanzada, una visión alineada con los hábitos del usuario y un compromiso firme con la sostenibilidad. Este enfoque no solo responde a las exigencias del mercado y la normativa europea, sino que define las tendencias clave en climatización para 2026.
El sector HVAC atraviesa uno de los momentos más relevantes de su historia reciente. La evolución regulatoria, la adopción de soluciones digitales, la transición energética y una mayor conciencia ambiental han configurado un nuevo escenario en el que eficiencia, conectividad y sostenibilidad dejan de ser diferenciales para convertirse en estándar.
Consumidores y propietarios, cada vez más informados, junto a instaladores y prescriptores con mayor especialización técnica, demandan sistemas que combinen prestaciones avanzadas, menor impacto ambiental y puesta en marcha simplificada. Para el canal de distribución, este contexto abre oportunidades para aportar valor real en instalación, mantenimiento y fiabilidad a largo plazo.
En este contexto, Eurofred identifica varias tendencias con mayor proyección en climatización, aerotermia y calidad del aire.
La eficiencia energética se consolida como eje central del diseño HVAC. Directivas como ErP, F-Gas o EPBD impulsan tecnologías más eficientes, el uso de refrigerantes de bajo GWP y soluciones capaces de reducir consumos sin perder rendimiento.
La aerotermia gana peso como tecnología renovable clave, especialmente en combinación con sistemas híbridos y multienergía, que aportan flexibilidad y preparación frente a futuras exigencias regulatorias. En esta línea se sitúan las bombas de calor aerotérmicas monobloc Active II y Drive de Daitsu, con clasificaciones A+++ y uso de refrigerantes naturales como R-744 o R-290.
La conectividad ya no es una opción, sino un requisito. Los sistemas HVAC se valoran por su capacidad para integrarse, comunicarse y adaptarse al uso real. El control mediante WiFi, apps móviles o asistentes de voz permite optimizar el confort y el consumo energético.
El siguiente paso es la monitorización avanzada, el mantenimiento predictivo y la aplicación de inteligencia artificial, que permiten anticipar incidencias, ajustar el rendimiento al patrón de uso y reducir costes operativos. Plataformas digitales como Daitsu Connect ejemplifican esta evolución hacia una climatización más inteligente y centrada en el usuario.
Tras la pandemia, la climatización ha ampliado su enfoque. Además de la temperatura, el mercado prioriza la salud ambiental. Crece la demanda de sistemas con ventilación controlada, filtración avanzada, control de CO₂ y gestión de humedad.
Soluciones como la ventilación según demanda, DCV, las UTAs con recuperación de calor o los fancoils con filtros HEPA permiten diseñar espacios más saludables y eficientes, especialmente en edificios terciarios y residenciales de alta ocupación.
La diversidad de aplicaciones exige sistemas flexibles, escalables y con control individualizado. En este contexto, los sistemas VRF se consolidan como referencia en oficinas, hoteles y retail, al permitir climatizar múltiples zonas con mayor eficiencia y flexibilidad de instalación.
La gama VRF de Fujitsu responde a estas necesidades con sistemas capaces de conectar numerosas unidades interiores, gestionar consumos de forma centralizada y optimizar espacio y costes operativos.
El rendimiento a lo largo del ciclo de vida es un factor crítico. Las olas de calor más frecuentes e intensas exigen equipos capaces de mantener estabilidad y eficiencia en condiciones extremas.
Para ello, resulta clave la validación técnica mediante certificaciones y ensayos en cámaras climáticas, que reproducen situaciones reales de estrés térmico. Este enfoque reduce riesgos de fallo, paradas inesperadas y sobrecostes de mantenimiento, aportando seguridad a instaladores, ingenierías y prescriptores.
En paralelo, el acompañamiento técnico durante todas las fases del proyecto, desde el diseño hasta la puesta en marcha y el mantenimiento, se consolida como un factor decisivo para garantizar el éxito de las instalaciones HVAC en un entorno cada vez más exigente.