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La evidencia científica vincula los sistemas de climatización con una menor mortalidad por altas temperaturas y una mejor adaptación climática.
Las olas de calor son cada vez más frecuentes, intensas y prolongadas, situando a la climatización en el centro de las estrategias de adaptación al cambio climático. Más allá del confort, distintos estudios apuntan a que mantener unas condiciones térmicas adecuadas en viviendas y edificios puede contribuir a reducir los riesgos para la salud asociados a las altas temperaturas.
Un estudio del Instituto de Salud Global de Barcelona (ISGlobal) concluye que la expansión de los sistemas de aire acondicionado ha contribuido a reducir la mortalidad relacionada con el calor en España. Según la investigación, el aumento de su utilización se asocia a una disminución aproximada del 28,6% de las muertes vinculadas a altas temperaturas y del 31,5% durante episodios de calor extremo.
Desde Eurofred afirman que la climatización adquiere así una dimensión que trasciende el confort térmico, especialmente en colectivos vulnerables como personas mayores, niños o pacientes con enfermedades crónicas. Iniciativas como el programa "Golpe de Calor", impulsado por Eurofred, también han puesto de manifiesto mejoras en el bienestar y la calidad del sueño de hogares expuestos a temperaturas elevadas.
La necesidad de mantener temperaturas interiores seguras afecta a distintos ámbitos:
Este escenario exige soluciones capaces de mantener el rendimiento incluso en condiciones climáticas extremas, al tiempo que reducen el consumo energético.
La evolución tecnológica del sector está orientada a mejorar tanto la eficiencia como la capacidad de funcionamiento en escenarios cada vez más exigentes. Entre estas soluciones se encuentra la serie Split Pared KN de Fujitsu, diseñada para operar con temperaturas exteriores de hasta 50 °C.
Según el fabricante, esta gama está orientada a aplicaciones residenciales y comerciales donde resulta prioritario mantener el rendimiento de forma continuada durante los periodos de mayor demanda. Además, incorpora funciones de conectividad que permiten gestionar el funcionamiento del equipo mediante aplicaciones móviles y optimizar el consumo energético.
La eficiencia de un sistema depende tanto de la tecnología como de su correcta instalación y mantenimiento. Entre las principales recomendaciones destacan:
El aumento sostenido de las temperaturas está reforzando el papel de la climatización eficiente dentro de las estrategias de adaptación climática. Junto con otras medidas urbanas, como los refugios climáticos o la mejora del espacio público, los sistemas de climatización se consolidan como una herramienta para proteger la salud de la población y garantizar la continuidad de la actividad en viviendas y edificios.