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La asociación advierte de que la incorporación de paneles solares modifica las condiciones de servicio de la cubierta y requiere un diseño integral.
La Asociación Ibérica de Fabricantes de Impermeabilización, Aifim, subraya la necesidad de integrar la impermeabilización desde las primeras fases de diseño de las cubiertas industriales con instalaciones fotovoltaicas. Según la entidad, la instalación de paneles solares altera las condiciones de uso de la cubierta y obliga a abordar el proyecto desde una perspectiva que tenga en cuenta la durabilidad, la seguridad y el mantenimiento del conjunto.
La asociación recuerda que la cubierta industrial ha pasado de ser un elemento de cerramiento a convertirse en una infraestructura técnica donde confluyen requisitos de estanqueidad, resistencia mecánica, seguridad frente al fuego, eficiencia energética y generación de energía renovable.
Según Aifim, la incorporación de sistemas fotovoltaicos supone un cambio de uso que incrementa las cargas estructurales, el tránsito para tareas de mantenimiento y la presencia de instalaciones eléctricas sobre la cubierta.
Entre las principales patologías identificadas figuran la sobrecarga estructural, la acción del viento sobre los paneles, la pérdida de estanqueidad por daños en la membrana impermeabilizante, el envejecimiento prematuro de la cubierta y el aumento del riesgo de incendio.
La asociación considera que la evaluación previa debe contemplar aspectos como la estructura portante, el soporte, la impermeabilización, el aislamiento, el drenaje, los sistemas de fijación, la resistencia al viento, los accesos y las condiciones de mantenimiento.
Aifim señala que la presencia de paneles solares modifica el comportamiento de la cubierta frente al fuego, por lo que el análisis no debe centrarse únicamente en los materiales individuales, sino en el funcionamiento conjunto de la cubierta y la instalación fotovoltaica.
La asociación también indica que los métodos de ensayo actualmente disponibles para evaluar el comportamiento frente al fuego exterior de las cubiertas no fueron concebidos específicamente para este tipo de configuraciones. Por ello, plantea la necesidad de desarrollar ensayos más representativos y avanzar hacia criterios armonizados que mejoren la seguridad y reduzcan la incertidumbre en el mercado.
Entre las recomendaciones técnicas recogidas por la asociación destacan la correcta canalización del cableado, la separación de los módulos respecto a elementos sensibles, la creación de pasillos de mantenimiento, la conservación de los accesos para inspección y emergencias y la protección de la membrana impermeabilizante frente al tránsito y las cargas puntuales.
Asimismo, la subdivisión de las áreas ocupadas por los paneles puede limitar la propagación del fuego y facilitar las labores de extinción. La disponibilidad de pasillos de anchura suficiente también mejora las operaciones de mantenimiento y la intervención en caso de emergencia.
Aifim señala que soluciones como los cover boards, o placas de cubierta, contribuyen a mejorar la distribución de cargas, la transitabilidad, la resistencia al fuego y la durabilidad del sistema. Asimismo, destaca el potencial de las cubiertas reflectantes, o cool roof, para reducir la temperatura superficial, mejorar la eficiencia energética y favorecer el rendimiento de determinadas configuraciones fotovoltaicas.
La asociación concluye que la implantación de instalaciones fotovoltaicas debe abordarse como una intervención sobre el conjunto del sistema constructivo, incorporando la impermeabilización desde las primeras fases del proyecto para garantizar la seguridad, la durabilidad y el correcto funcionamiento de la cubierta.