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La integración de sistemas VRF, control centralizado y monitorización impulsa la eficiencia energética en hospitality.
La gestión de la climatización hotelera ha evolucionado más allá de su función tradicional de garantizar el confort térmico. El aumento de los costes energéticos, los objetivos de sostenibilidad y la necesidad de optimizar la operación de los edificios están impulsando una transformación en la forma de diseñar y gestionar las instalaciones HVAC en el sector hospitality.
Los establecimientos hoteleros se enfrentan actualmente al reto de equilibrar tres variables clave: eficiencia energética, experiencia del huésped y control operativo de las instalaciones. A ello se suman nuevas exigencias vinculadas a la digitalización, como la supervisión remota, la monitorización en tiempo real y la integración de diferentes sistemas del edificio.
Una parte significativa del parque hotelero sigue operando con soluciones diseñadas bajo criterios que difieren de las necesidades actuales. Equipos independientes, controles aislados y una limitada capacidad de supervisión continúan presentes en numerosos establecimientos.
Este modelo suele presentar varios desafíos:
La creciente complejidad operativa de los hoteles ha favorecido la adopción de modelos basados en la climatización inteligente, capaces de responder de forma dinámica a las necesidades reales del edificio.
La evolución hacia sistemas más avanzados se apoya en tres pilares principales:
En este contexto, los sistemas VRF, Variable Refrigerant Flow, junto con plataformas de gestión de edificios BMS, Building Management System, se han consolidado como algunas de las tecnologías más utilizadas en proyectos hoteleros y terciarios.
Los sistemas VRF permiten ajustar el caudal de refrigerante en función de la demanda térmica de cada espacio, mejorando el rendimiento energético frente a soluciones de funcionamiento constante.
En edificios hoteleros, donde conviven habitaciones, restaurantes, salas polivalentes, zonas wellness y espacios comunes con diferentes necesidades de climatización, esta capacidad de modulación facilita una gestión más eficiente de la energía.
Las soluciones GMV de Gree incorporan tecnología inverter y control individualizado por zonas, características que contribuyen a:
Además, la variedad de unidades interiores disponibles permite adaptarse a diferentes requerimientos arquitectónicos y funcionales.
La integración de los sistemas HVAC en plataformas BMS aporta una visión centralizada de la instalación y facilita la coordinación con otros sistemas del edificio.
Entre las funcionalidades más habituales destacan:
La utilización de protocolos abiertos como Modbus o BACnet favorece además la interoperabilidad con sistemas de iluminación, accesos o gestión hotelera.
La incorporación de sistemas de control y monitorización avanzados puede aportar mejoras en diferentes áreas de la gestión hotelera:
La implementación de sistemas VRF y plataformas de control centralizado ya forma parte de numerosos proyectos hoteleros y terciarios.
Entre las instalaciones desarrolladas con tecnología Gree destacan el Hotel Ametlla de Mar, equipado con sistemas GMV6 y unidades Cassette 360º; el Hotel Ses Estaques, con sistemas GMV6 y unidades de conducto ligero; el Hotel Promenade, mediante una solución de chiller modular; y las Residencias Alto Standing One, donde se integraron sistemas GMV5, GMV6 y control centralizado mediante protocolo Modbus.
La transformación del sector hospitality está impulsando una evolución progresiva de las instalaciones HVAC hacia modelos más conectados, eficientes y adaptables.
En este escenario, tecnologías como los sistemas VRF, la integración mediante BMS y las herramientas de monitorización permiten avanzar hacia una gestión energética más eficiente sin comprometer el confort de los usuarios. Una tendencia que previsiblemente seguirá ganando protagonismo en hoteles y edificios terciarios durante los próximos años.