Empresas Premium
Empresas Premium
Empresas y hoteles avanzan en la electrificación de sus aparcamientos ante las exigencias normativas y la necesidad de gestionar consumos y potencia.
La demanda de puntos de recarga para vehículos eléctricos en empresas ha aumentado un 225% en el último año, según datos de Sotysolar obtenidos al comparar diciembre de 2025 con septiembre de 2026. La compañía identifica una mayor concentración de solicitudes en Madrid, Toledo, Ciudad Real y Asturias.
El crecimiento se produce en un contexto marcado por la electrificación de flotas y aparcamientos corporativos, las obligaciones regulatorias y la incorporación de sistemas de generación renovable y gestión energética en edificios de uso terciario.
Según los datos aportados por Sotysolar, una instalación de recarga con balanceo dinámico de potencia tiene un coste medio de 2.600 euros por plaza cubierta. Este sistema permite adaptar la potencia destinada a los vehículos a la demanda eléctrica del edificio y reducir el riesgo de superar la potencia disponible.
La integración de la infraestructura de recarga con autoconsumo fotovoltaico permite utilizar parte de la electricidad generada en el propio edificio para alimentar los vehículos y otros consumos de la instalación.
En el caso de los hoteles, Sotysolar estima que una instalación combinada con energía solar y apoyada por subvenciones y deducciones fiscales puede alcanzar un periodo de amortización de entre 3 y 6 años. La compañía cifra además en hasta un 65% la posible reducción de los costes eléctricos mediante generación solar in situ.
Estos porcentajes dependen, no obstante, de variables como el dimensionamiento de la instalación, el perfil de consumo, la producción fotovoltaica, el uso de los cargadores, el precio de la electricidad y los incentivos disponibles.
La regulación constituye otro de los factores que condicionan el despliegue. El Real decreto ley 29/2021 establece requisitos de dotaciones mínimas de infraestructura de recarga para determinados aparcamientos adscritos a edificios de uso distinto al residencial con más de 20 plazas.
A ello se añaden programas de ayudas cuya disponibilidad y condiciones dependen de cada convocatoria y comunidad autónoma. La información facilitada señala líneas activas o recientes en territorios como País Vasco y programas anteriores en Andalucía y Comunitat Valenciana.
También pueden existir bonificaciones municipales relacionadas con la instalación de cargadores en tributos como el Impuesto sobre Bienes Inmuebles, IBI, el Impuesto sobre Actividades Económicas, IAE, o el Impuesto sobre Construcciones, Instalaciones y Obras, ICIO, en función de las ordenanzas de cada municipio.
El sector hotelero es uno de los ámbitos donde la infraestructura de recarga puede cumplir una doble función, al atender tanto a huéspedes con vehículo eléctrico como a flotas electrificadas de alquiler.
La disponibilidad de cargadores también se ha incorporado como criterio de búsqueda en plataformas digitales de viajes, lo que convierte esta infraestructura en un servicio adicional del establecimiento.
Además de instalar los equipos, los proyectos deben resolver aspectos como la gestión de accesos, monitorización del consumo, distribución de potencia, facturación y mantenimiento.
Para abordar esta gestión, Sotysolar ha establecido una colaboración con Zunder que permitirá incorporar Kawat, plataforma destinada al control de infraestructuras de recarga.
El sistema permite monitorizar los cargadores, gestionar el cobro de la energía suministrada y configurar las condiciones económicas del servicio. También contempla funciones de roaming para facilitar el acceso de usuarios procedentes de otras redes compatibles.
La evolución de estos sistemas muestra que el despliegue de recarga para vehículos eléctricos en empresas y hoteles está trasladando parte de la atención desde la instalación física de los cargadores hacia su integración con la gestión energética del edificio, el autoconsumo y los sistemas de control y facturación.