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Una encuesta en siete países muestra diferencias en el uso del aire acondicionado y un creciente interés por incorporar sistemas de climatización.
El 46% de los europeos encuestados por Bosch Home Comfort afirma sentirse muy afectado por las temperaturas estivales, mientras que un 28% declara sufrir problemas de sueño más de cuatro días por semana y un 27% señala una reducción de su productividad.
Los datos proceden de una encuesta realizada en julio de 2026 a 2.097 usuarios de siete países europeos, Alemania, Italia, España, Bulgaria, Suecia, Turquía y Francia. El estudio analiza tanto la percepción del calor como las medidas adoptadas en las viviendas para mantener el confort térmico.
La encuesta coincide con un verano de temperaturas elevadas. Según los datos del Servicio de Cambio Climático de Copernicus recogidos en el estudio, junio y julio de 2026 fueron, en conjunto, los más cálidos registrados hasta la fecha en Europa occidental, con una temperatura media 2,79 °C por encima del promedio del periodo 1991-2020.
Las medidas pasivas y los sistemas de ventilación siguen teniendo un peso importante entre las estrategias utilizadas por los hogares para combatir el calor.
El 68% de los participantes afirma ventilar intensivamente su vivienda, mientras que el 58% mantiene ventanas o contraventanas cerradas durante las horas de mayor temperatura. Por su parte, un 46% utiliza ventiladores.
Las soluciones activas también tienen una presencia significativa. Según la encuesta, cerca de la mitad de los participantes dispone de algún sistema de aire acondicionado, ya sea portátil o instalado permanentemente.
Las diferencias entre países son relevantes. En Italia, el 64% de los participantes dispone de aire acondicionado, mientras que en Alemania este porcentaje se reduce al 16%.
La situación cambia al analizar la intención de compra. Un 54% de los encuestados alemanes manifiesta interés en instalar una solución de climatización, frente al 27% registrado en Italia.
En el conjunto de los siete mercados, más de un tercio de los participantes se plantea adquirir aire acondicionado. Entre quienes consideran esta opción, más de la mitad prevé hacerlo durante los próximos dos años.
Los resultados apuntan así a diferentes grados de implantación de la climatización residencial en Europa. Mientras que en algunos mercados los sistemas de refrigeración ya tienen una presencia elevada, en otros el equipamiento actual es menor pero existe una mayor intención de incorporarlos.
La evolución de las temperaturas también plantea implicaciones para el diseño y la rehabilitación de edificios. Según la Agencia Europea de Medio Ambiente, el incremento de las temperaturas está aumentando la demanda de refrigeración en los edificios europeos.
El organismo señala la conveniencia de combinar medidas pasivas de protección frente al calor con sistemas activos eficientes, una estrategia que permite abordar el confort térmico desde el propio diseño del edificio y desde sus instalaciones.
Los datos de la encuesta muestran, en este contexto, una creciente atención hacia la climatización doméstica, aunque con diferencias importantes entre países. El reto para los hogares pasa por adaptar las soluciones a las características de cada vivienda, las condiciones climáticas y las necesidades de sus ocupantes, teniendo en cuenta también el consumo energético asociado.