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La gama Infinitus busca reducir conversiones eléctricas y pérdidas térmicas ante la llegada de chips de IA que podrían superar 1 MW de potencia por rack.
ABB ha presentado Infinitus, una gama de soluciones de corriente continua, CC, destinada a la distribución eléctrica en centros de datos de inteligencia artificial, IA, con arquitecturas que pueden trabajar a 800 V CC. La propuesta busca responder al incremento de potencia de las cargas informáticas reduciendo etapas de conversión, pérdidas energéticas y espacio ocupado por la infraestructura eléctrica.
La Agencia Internacional de la Energía, Aie, prevé, según los datos recogidos por ABB, que la demanda mundial de electricidad de los centros de datos se duplique con creces hasta 2030. En este contexto, el fabricante estima que entre el 25% y el 40% de la nueva capacidad instalada para esa fecha podría emplear sistemas de distribución en corriente continua.
Uno de los principales condicionantes para el diseño eléctrico será el aumento de la densidad de potencia de los racks destinados a IA. Según las previsiones aportadas por la compañía, los chips de próxima generación podrían requerir 1 MW o más por rack, frente a valores próximos a los 200 kW actuales.
La distribución a 800 V CC plantea eliminar algunas de las conversiones entre corriente alterna, CA, y corriente continua que se producen en las arquitecturas convencionales. Esto permite reducir tanto las pérdidas térmicas como el espacio destinado a equipos eléctricos y dedicar una mayor superficie a infraestructura informática.
Un informe elaborado por Bcg y ABB estima que la distribución en corriente continua puede proporcionar mejoras de eficiencia energética superiores al 5%.
Tomando como referencia un centro de datos de 500 MW, una mejora del 5% equivaldría a disponer de alrededor de 25 MW adicionales para cargas informáticas, según los cálculos incluidos en el estudio.
La arquitectura Infinitus cubre diferentes etapas de la cadena eléctrica, desde la entrada de energía hasta su distribución a los equipos informáticos. Entre sus componentes se encuentra una tecnología de transformadores de estado sólido destinada a reducir el espacio ocupado y las conversiones necesarias.
La gama se estructura en cinco ámbitos: sistemas de media tensión para alimentar la instalación desde la red o mediante generación local; fuentes de CC y sistemas de calidad de energía para realizar la conversión de CA a CC; distribución de corriente continua para cargas de alta densidad; sistemas de protección frente a sobrecorrientes, y soluciones para optimizar el consumo energético asociado a la refrigeración mediante variadores de velocidad y motores conectados a CC.
La propuesta puede aplicarse tanto a arquitecturas nativas de corriente continua como a configuraciones híbridas CA y CC, permitiendo adaptar la distribución eléctrica a las características de cada instalación.
ABB prevé que varios de los componentes de la nueva gama entren en fabricación durante los próximos doce meses. Según el calendario comunicado por la compañía, las primeras instalaciones para centros de datos que integren la cartera completa de Infinitus podrían estar operativas en un plazo de dos a tres años.
El desarrollo se enmarca también en la colaboración iniciada en octubre de 2025 entre ABB y Nvidia para trabajar en arquitecturas eléctricas de 800 V CC destinadas a infraestructuras de IA a escala de gigavatios.
El aumento de potencia por rack convierte así la arquitectura de distribución eléctrica en una variable relevante para el diseño de los próximos centros de datos, tanto por su impacto en la eficiencia energética como por el espacio disponible para computación y refrigeración.