Empresas Premium
Empresas Premium
La instalación centralizada combina generación renovable, control inteligente y tratamiento del agua para mejorar la eficiencia y fiabilidad del sistema.
Un complejo residencial de más de 200 viviendas en Madrid ha incorporado un sistema de climatización híbrido que combina bombas de calor aire-agua y una caldera de condensación preparada para funcionar con hidrógeno. La instalación centralizada integra calefacción, refrigeración y producción de agua caliente sanitaria, ACS, mediante diferentes tecnologías de generación coordinadas para responder a las necesidades energéticas del edificio.
La solución utiliza la aerotermia como principal fuente de generación, mientras que la caldera de condensación actúa como sistema complementario para cubrir los picos de demanda. Esta configuración permite combinar distintas fuentes energéticas y adaptar el funcionamiento de los equipos a las condiciones de servicio.
La instalación incorpora dos bombas de calor aire-agua Cs3000 Awp-89p de Bosch Home Comfort, destinadas a cubrir las necesidades de calefacción y refrigeración del complejo residencial durante todo el año.
A estos equipos se suma una bomba de calor Cs3000 Awp-31p, dedicada específicamente a la producción de agua caliente sanitaria. El sistema aprovecha la energía térmica del aire exterior como fuente principal de generación, reduciendo la dependencia de los sistemas convencionales basados exclusivamente en combustibles.
Esta distribución permite diferenciar la producción de ACS de las demandas de climatización, facilitando la gestión de los equipos según las necesidades de funcionamiento del conjunto residencial.
Como apoyo a las bombas de calor, el proyecto incorpora un equipo autónomo de generación térmica con el circuito primario premontado, equipado con una caldera de condensación Uni Condens 8000 F de 145 kW.
El equipo dispone de un quemador dual configurable para funcionar con gas natural, en un rango del 0 al 100%, o con hidrógeno al 100%. La selección del combustible se realiza mediante una señal de control de 0-10 V.
Esta configuración aporta flexibilidad a la instalación, al permitir utilizar la caldera como sistema de apoyo durante los periodos de mayor demanda térmica. Además, su compatibilidad con hidrógeno contempla la posibilidad de incorporar este combustible en el futuro, en función de su disponibilidad y de las condiciones de suministro.
Control centralizado y supervisión remota de la instalación
La coordinación de los diferentes equipos se realiza mediante el controlador Cc 8311, encargado de gestionar el funcionamiento conjunto de las bombas de calor, la caldera de condensación y la producción de agua caliente sanitaria.
El sistema de regulación permite adaptar la operación de cada tecnología a las necesidades energéticas del edificio, con el objetivo de optimizar el funcionamiento de la instalación y garantizar la continuidad del suministro térmico.
La solución incorpora también la plataforma Mec-Remote, que facilita la supervisión remota, el diagnóstico de funcionamiento y la identificación de posibles incidencias. Estas funciones permiten realizar un seguimiento de los equipos y simplificar las tareas de mantenimiento, contribuyendo a reducir los tiempos de inactividad.
Otro de los aspectos técnicos del proyecto es el tratamiento de la calidad del agua del circuito de climatización, realizado conforme a los criterios establecidos en la norma Vdi 2035.
Esta norma aborda la prevención de daños en instalaciones de calefacción por agua, especialmente los relacionados con la formación de incrustaciones y los procesos de corrosión.
El tratamiento aplicado busca mantener unas condiciones adecuadas en el circuito hidráulico para preservar el rendimiento de los equipos, reducir el riesgo de averías y prolongar la vida útil de la instalación.
La actuación pone de manifiesto la importancia de considerar no solo la selección de los generadores térmicos, sino también la calidad del agua y las condiciones de funcionamiento del sistema hidráulico.
El proyecto residencial de Madrid constituye un ejemplo de integración de aerotermia, generación térmica de apoyo y sistemas de control centralizado en edificios de viviendas de gran tamaño.
La combinación de bombas de calor, una caldera preparada para utilizar hidrógeno y herramientas de supervisión remota permite abordar diferentes necesidades de funcionamiento desde una misma instalación.
Asimismo, la incorporación de medidas de tratamiento del agua evidencia la importancia de integrar criterios de mantenimiento, fiabilidad y eficiencia energética desde la fase de diseño, especialmente en sistemas centralizados que deben garantizar el suministro a un elevado número de viviendas.