Empresas Premium
Empresas Premium
La ocupación, el CO2 y la calidad del aire ganan peso en la gestión hotelera para ajustar la demanda y mejorar el confort interior.
La climatización de los hoteles ya no depende únicamente del control de la temperatura. La renovación del aire, los niveles de CO2, la humedad relativa y la presencia de partículas son parámetros que influyen en el confort y en la calidad ambiental de los espacios interiores.
Esta gestión adquiere especial relevancia en un sector que registró 38,7 millones de pernoctaciones en España durante junio, según los datos del Instituto Nacional de Estadística, INE. A pesar del volumen de actividad, siete de cada diez hoteles españoles presentan deficiencias en el control y monitorización de sus sistemas HVAC, Heating, Ventilation and Air Conditioning.
Los sistemas Hvac representan, según los datos aportados por Johnson Controls, entre el 40% y el 60% del consumo energético de un hotel. La falta de información sobre la ocupación real puede provocar que los equipos funcionen con independencia de la demanda existente.
David García López, director comercial para Iberia de Johnson Controls, pone como ejemplo un establecimiento de 150 habitaciones en el que ocho bombas pueden funcionar durante las 24 horas sin conocer si están ocupadas 10 o 140 habitaciones. Según el responsable, esta situación puede generar consumos hasta un 30% superiores a los necesarios.
Para adaptar el funcionamiento de las instalaciones a la demanda real, Johnson controls plantea el uso de sensores de ocupación Pir y sensores de CO2, combinados con algoritmos predictivos. Estos sistemas permiten identificar si una habitación está ocupada y anticipar su acondicionamiento antes de la llegada del huésped.
Según la compañía, esta estrategia puede conseguir hasta un 20% de reducción de la demanda energética, al tiempo que permite ajustar la renovación del aire a las condiciones de cada estancia.
El control se articula mediante el sistema de gestión de habitaciones de huéspedes, Grms, de Johnson controls, integrado con Metasys, su plataforma de automatización de edificios. La solución coordina climatización, ventilación e iluminación en función de la presencia mediante protocolos abiertos como KNX y Bacnet/IP.
El sistema también permite recuperar configuraciones asociadas a anteriores estancias del huésped. Según explica García López, la habitación puede comenzar su climatización y renovación de aire entre 15 y 20 minutos antes de la llegada prevista. Tras el check-out, los sistemas pueden desconectarse automáticamente para evitar consumos en habitaciones vacías.
La plataforma Metasys integra la gestión de HVAC, iluminación, seguridad y protección contra incendios dentro de una misma arquitectura. Esta centralización facilita a los equipos de mantenimiento la identificación de unidades de climatización con comportamientos anómalos y permite consultar el estado ambiental de las habitaciones.
De acuerdo con los datos facilitados por Johnson controls, la combinación de Grms y Metasys puede alcanzar ahorros energéticos de hasta el 50% en habitaciones y de hasta el 60% en ventilación e iluminación. Estas cifras corresponden a estimaciones comunicadas por la compañía y pueden variar en función de las características, ocupación y configuración técnica de cada establecimiento.
La digitalización de las instalaciones, la modernización de los sistemas de climatización y la gestión activa de la demanda se perfilan así como herramientas para reducir el consumo energético de los hoteles y adaptar su funcionamiento a los niveles reales de ocupación.